Ver cómo se forma la escoria sobre el acero fundido durante el proceso de metalurgia de cuchara es un espectáculo magnífico que indica que el proceso avanza. Significa que se ha formado la capa de refinado sintético y que la limpieza del acero ya ha comenzado. Sin embargo, esa capa gruesa que absorbe las impurezas e impide el contacto entre el acero y el oxígeno también actúa como barrera física, impidiendo que el desulfurante (Carburo de calcio) para que no lleguen al acero fundido que hay debajo. ¡Ahí es donde el tamaño de las partículas de carburo de calcio resulta fundamental!
La eliminación del azufre del acero es una etapa fundamental del proceso de refinado secundario. Garantiza que el acero resultante sea mecanizable y presente un mínimo de impurezas. La adición de CaC2 es una técnica bastante consolidada que se remonta a la década de los setenta. Sin embargo, el uso de partículas de tamaño reducido sigue siendo la opción más habitual para el control.
En este artículo, analizaremos cómo influye el tamaño del carburo de calcio (2-10 mm) en el proceso de desulfuración. Además, analizaremos su eficacia, seguridad y aspectos relacionados con los costes. Al finalizar, el lector tendrá una idea clara del tamaño de partícula ideal para su proceso de desulfuración del acero. Comencemos por lo básico: por qué se elimina el azufre del acero.